El Gobierno de España ha confirmado una modificación importante en el sistema fiscal que afecta directamente a los perceptores del nuevo Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y a la próxima campaña de la renta. Según las últimas decisiones de Hacienda, la deducción en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) destinada a quienes cobran el salario mínimo será ampliada de forma significativa para evitar que estos trabajadores comiencen a tributar como consecuencia del aumento salarial aprobado para 2026.
Esta medida forma parte de un ajuste fiscal más amplio dentro de la agenda económica estatal que pretende equilibrar la política de revalorización de salarios con la carga tributaria que soportan las rentas más bajas. Con la subida del SMI hasta cerca de 17.094 euros brutos anuales en 14 pagas, existe el riesgo de que muchos trabajadores queden incluidos en el tramo de tributación general del IRPF si no se adaptan las deducciones vigentes.
La ampliación de la devolución fiscal no solo se presenta como una respuesta técnica a un cambio legal, sino como una iniciativa con implicaciones sociales relevantes. El Ejecutivo defiende que los incrementos salariales deben traducirse en mayor poder adquisitivo neto para los trabajadores, sin que estos pierdan parte de esa mejora a través de impuestos.
¿Cómo afecta esta ampliación del IRPF a los trabajadores con el nuevo salario mínimo?
Con la subida del salario mínimo prevista para 2026, un segmento significativo de trabajadores estaba en riesgo de empezar a pagar IRPF por primera vez en muchos años. Sin ajustes fiscales, ese umbral salarial habría superado el límite de exención tradicional, lo que habría introducido cientos de miles de trabajadores en la obligación de tributar por rentas del trabajo.
El Gobierno, ante esta situación, ha optado por elevar la deducción en el IRPF que se aplica a las rentas más bajas. Hasta ahora, la deducción estándar para trabajadores con ingresos bajos se situaba en torno a 340 euros al año, pero con la adaptación al nuevo SMI esta cifra se incrementará hasta cerca de 600 euros.
Este cambio se implementará de manera automática en el borrador de la declaración de la renta, sin que los contribuyentes tengan que solicitarlo de forma expresa, siempre que cumplan los requisitos de ingresos establecidos por Hacienda.
El objetivo declarado por el Ministerio de Hacienda es que ningún percepto del salario mínimo contribuya al IRPF en términos netos, preservando así la efectividad de la subida salarial aprobada por el Ejecutivo.
¿Por qué ha sido necesario ajustar la deducción fiscal?
La subida del SMI, que busca situar el salario mínimo en niveles más altos para mitigar la pérdida de poder adquisitivo de las rentas bajas, ha generado un reto imprevisto: con los límites de exención antiguos, muchos trabajadores que ahora ganan el salario mínimo tendrían que tributar automáticamente por el IRPF.
Este escenario habría supuesto una contradicción política y social, puesto que el incremento del salario, diseñado para apoyar a los trabajadores con menores ingresos, se vería parcialmente neutralizado por una mayor carga fiscal. Por ello, ajustar la deducción ha sido considerado necesario para mantener el carácter redistributivo de la política salarial del Gobierno.
Además, la medida responde a compromisos adquiridos por el Ejecutivo con agentes sociales como sindicatos, que han insistido en que las mejoras salariales deben reflejarse íntegramente en la renta disponible de los trabajadores.
Este ajuste fiscal, en conjunto con otras iniciativas económicas anunciadas por el Gobierno, forma parte de un paquete más amplio de políticas destinadas a modular la presión fiscal sobre las rentas bajas y medias, un tema que también ha sido objeto de debate en el Congreso y entre diferentes formaciones políticas.
¿Qué impacto tendrá esta iniciativa en la campaña de la renta?
La ampliación de la deducción para perceptores del nuevo salario mínimo será uno de los elementos clave de la próxima campaña de la declaración de la renta. Según Hacienda, este ajuste tendrá un efecto directo en millones de contribuyentes, afectando sobre todo a quienes perciben rentas próximas al umbral del SMI.
La Agencia Tributaria ya ha anunciado que la mayoría de las devoluciones del IRPF se procesarán de forma automática cuando se presenten las declaraciones, incorporando los cambios en la deducción en los borradores fiscales.
Esta forma de implementación reduce la posibilidad de errores por parte de los contribuyentes y agiliza el reconocimiento de los beneficios fiscales a los que tienen derecho, lo que se espera que mejore la eficiencia de la campaña tributaria en general.
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